Divina Alvarenga: Balcanización de Bolivia
Bolivia, es mágica, bella, grande, dispersa, diversa y su gente es maravillosa, con capacidad de ser solidaria, entregada y amiga, esa fue la experiencia que viví, tanto en Santa Cruz, La Paz, Tarija, Potosí, Sucre y Cochabamba. Sin embargo, la presencia de los invasores extranjeros desde la colonia hasta nuestros días, se han repartido y acaparado su riqueza, la única que no han socavado es su riqueza cultural.
Cuando vivía allí, observé expresiones de desprecio a los cochas, por parte de los cambas, me preferían a mi como emigrante por blanca y “culta”, que a sus propios/as nacionales por su piel de bronce, observaba como los descendientes de los INCAS, a quienes admiraba desde que mi maestra Gladis Lozano, me enseñara en secundaria esa cultura, vivían asustados y segregados a los barrios de menos desarrollo, pensé que era solo en Santa Cruz, por que sus pueblos originarios son guaraní y chiquitanos, sin embargo cuando visité las capitanías del Alto y Bajo Izozo, también miré en su ojos ese miedo que produce el rechazo.
He puesto atención al proceso Boliviano, porque para mí en un juego de ajedrez, por lo complejo que es el país, Bolivia sin Santa Cruz, ya no sería Bolivia y viceversa. Los cruceños/as orgullosas de su linaje, de sus riquezas y sus excentricidades, como ser si la novia del carnaval cruceño, lucio el vestido más caro del mundo, esta región como dicen todos los analista, hasta los de izquierda, es la más rica de Bolivia, porque tiene gas, las mejores tierras para la producción, grandes plantaciones de algodón y soja, etc. Son bienes tangibles, pero las regiones de la Paz, Oruro y Potosí, las que fueron ricas en minerales los que fueron explotados por los europeos y norteamericanos, también tienen una gran riqueza intangible, la cultural, que ha resistido tantos siglos, mientras que la riqueza natural de los departamentos de la media luna, no resistirá tanto se agotará, y los cruceños con la propuesta de sus líderes (gobernador y comités cívicos), al pasar de los tiempos se quedarán sin las riquezas que tanto presumen, y lo que quedará son unos cuantos millonarios que se irán a vivir a Europa o a Estados Unidos, como lo hizo Simón Patiño el rey del estaño y Sánchez de Losada que solamente regresaba a Bolivia para ser Presidente de la República.
Ahora, Bolivia está al borde de la balcanización, con una oligarquía blanca y racista muy activa, apoyada por el embajador de EEUU, Philip Goldberg. Todavía Evo Morales tiene el apoyo de los movimientos sociales, en particular, indígena y cocalero, a raíz de la “guerra del agua” y “del gas”. Los protagonistas sociales, especialmente la Central obrera boliviana (COB) no se detienen, a la hora de señalar ciertos límites del gobierno, bien sea en relación con la Asamblea Constituyente o sobre la actitud gubernamental conciliadora con la derecha y los independentistas de Santa Cruz.
Por supuesto, desde Honduras, toda nuestra solidaridad con Morales y el proceso democrático boliviano. Pero para los bolivianos, la cuestión se refiere más a hacer una elección entre apoyarse en los movimientos sociales para avanzar o buscar negociaciones con la derecha, moderando la dinámica económica y social. En este contexto, la relación de fuerza internacional es esencial para comprobar cuáles son los márgenes reales de maniobra de un país como Bolivia, al que siento y amo.
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Por lobogabriel - 4 de Julio, 2008, 5:16, Categoría: periodico
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